Qué mostrar
Trabajos reales. Proyectos que hiciste. Problemas que resolviste. Tres proyectos bien explicados valen más que veinte sin contexto. Para cada uno, contá qué pedía el cliente, qué hiciste vos y qué resultado se logró. Eso es un portafolio que vende.
Si todavía no tenés proyectos
Inventalos. Elegí un problema real y resolvelo como si fuera un encargo. Rediseñá el sitio de un negocio local. Automatizá algo que hoy se hace manual. Creá una campaña para un producto que te guste. Nadie te va a preguntar si te pagaron. Te van a preguntar si sabés hacerlo.
Dónde ponerlo
Donde te resulte más fácil mantenerlo actualizado: un Google Drive compartido, una página en Notion, un perfil de Behance o GitHub, tu Instagram si sos visual. Lo importante no es la plataforma. Es que cuando alguien pregunte «¿tenés algo para mostrar?», puedas mandar un link en treinta segundos.