Hay un punto donde el costo de no contratar es mayor que el de contratar. Ese punto es cuando duele.
¿Qué significa que duele?
Que perdés clientes porque no llegás. Que trabajás catorce horas y no alcanza. Que dejás de crecer porque estás atascado en operaciones. Que tu salud, tu familia o tu cabeza empiezan a resentirse. Ahí, no antes y no después.
El error de contratar tarde
Mucha gente espera a tener todo ordenado. Pero si esperás demasiado, llegás quemado. Y cuando llegás quemado, tomás malas decisiones: contratás apurado, contratás a la persona equivocada. Eso sale más caro.
El error de contratar temprano
Si todavía podés con todo, si los números no cierran, si no tenés trabajo constante para darle a esa persona, no contrates. Vas a gastar plata que no tenés.
La señal correcta
Contratá cuando se cumplen tres condiciones: tenés trabajo de sobra para otra persona, ese trabajo genera ingresos que cubren el sueldo, y vos podés enfocarte en cosas que generan más valor que lo que delegás.